El influencer: cantidad o calidad.

Básicamente, podríamos definir a un influencer como aquella persona que tiene gran presencia y credibilidad en redes sociales, y que tiene tanta influencia entre sus seguidores y lectores que se convierte en un gran prescriptor.

@angelavallejo

En principio debemos entender que el término “influencer” nace con la irrupción de las Redes Sociales en nuestra sociedad y su aceptación como medio para la información y marcador del sentido común en las interrelaciones cotidianas.

Las RRSS nos permiten producir contenidos y administrar nuestras cuentas como medios de comunicación independientes, con producciones únicas para nuestra audiencia.

Claro, la clave radica en el número de seguidores de una cuenta determinada, ya que eso representa de forma directa, el número de personas que está en contacto con cada mensaje.

Este dato es de suma importancia para aquellos que se plantean campañas de mercadeo tomando como base las redes sociales y el uso de cuentas con múltiples seguidores.

¿Cómo fue este proceso en la era off line?

Cuando no estábamos conectados a las web y no existían posibilidades de intercambio de datos en dispositivos móviles, reinaban los medios tradicionales: la televisión, prensa, radio, cine. Era la época en la que llamábamos medios alternativos a los volantes, perifoneos, paradas y todos los tipos de información cara a cara.

Cuando existía alguna duda en cuanto a un problema particular en una sociedad determinada se exigía la voz de los líderes de opinión, personas de mucha exposición con los medios, muy informadas y por ello con un alto valor de credibilidad. Sus ideas eran valiosas y moldeaban las matrices de opinión en la sociedad.

¿El influencer es un líder de opinión?

En esencia sí. Un influencer además de garantizar una  amplia exposición de sus mensajes en sus cuentas debe tener peso (reputación) para que sus opiniones tengan el poder de influir en las decisiones de los ciudadanos.

Siguiendo esta premisa no basta con poseer un gran número de seguidores para ser un influencer. Hay que dominar el contenido, cuidar la reputación y poseer un buen promedio de intercambio con sus seguidores, es decir, con respuestas a tiempo y acertadas a las consultas y mensajes enviados a la cuenta.

¿Qué debemos tomar en cuenta para elegir un influencer?

Aprovecharemos una publicación del portal www.40defiebre.com  para dar respuesta a esta interrogante, ya que consideramos que lo hace con absoluta certeza:

Para elegir bien un influencer debemos tener en cuenta estas tres premisas:

Su capacidad de generar opiniones y reacciones en otros usuarios cuando habla sobre una temática en concreto. Si algo les caracteriza es su capacidad de generar conversación en torno a un tema o marca, debemos saber aprovechar este aspecto. Analiza por tanto la tasa de interacción con su audiencia con alguna herramienta o bien a mano sacando un listado de los últimos 30 contenidos y haz tú los cálculos. No es rocket science 😉 

El potencial de audiencia de un influencer sobre una temática determinada. Los seguidores de los influenciadores son más valiosos por su calidad que por su cantidad. ¡No lo olvides!

El nivel de participación en la conversación sobre el tema en cuestión. La implicación del influencer en la acción es fundamental para garantizar su éxito

¿Está publicando todos los días contenido patrocinado? No te interesa unirte a personalidades muy promocioneras. Lo importante de un influencer es su vínculo con la audiencia. Busca los perfiles que más consigan de forma orgánica.

Ojo con la tasa de participación. Olvida que los fans son lo más importante. La clave obviamente es que tenga audiencia suficiente pero ten en cuenta que si tiene 50000 fans y 300 interacciones por post de media, el alcance que estarás pagando será demasiado alto. El trabajo será más difícil pero dedica tiempo a buscar aquellos perfiles que realmente conectan con su audiencia.

En píldoras:

  1. Una cuenta con muchos seguidores no necesariamente es de un influencer.
  2. Para evitar errores hay que evaluar, además del número de seguidores:
    • La capacidad de generar reacciones y participaciones en los usuarios.
    • El volumen de su participación en el intercambio de ideas sobre el tema.
    • El nivel de credibilidad de su opinión en el tema sobre el cual se opina.
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  • Recomedamos:

  1. Evaluar la cuanta (Fb o IG) al menos en las últimas 30 publicaciones. Observando el número de reacciones y la calidad de las mismas con el tema sugerido.
  2. El nivel de participación del influencer en el debate y el grado de influencia sobre el mismo.
  3. Para estar seguros de escoger al influencer adecuado debemos evaluar:
    • Sus características y habilidades de comunicación. Si es muy bueno con videos vivenciales, con ilustraciones o si su fuerte es el humor.
    • Se debe evaluar de forma muy especial si este influencer y su imagen se adaptan al mensaje que nuestra marca quiere enviar.

PESCA DE INFOGRAFÍAS

Constancia es la clave cuando administramos redes sociales

El tamaño de la cuenta es una de las comparaciones mas escuchadas en estos días de supremacía mediática. ¿Cuantos seguidores tienes? preguntan como quien no quiere la cosa, cuando en realidad una cuenta sana debiera ser el ideal para todos.

Una cuenta sana

 

Una cuenta sana tiene que ver con la calidad de tus seguidores. Primero que nada que sean reales y que estén dentro de tu área de influencia para que impacten con su opinión en tu marca.

Debemos entender que para un cliente las visualizaciones exitosas se medirán dependiendo del tamaño de su comunidad y de su propio rango de influencia. A menos que sea por alguna razón extraordinaria un post de un cliente promedio no se viraliza al punto de acceder a personas que estén mucho más allá de su ámbito de acción.

Con esto queremos decir que si un cliente posee una cuenta con 2000 seguidores y coloca un post con más de 3000 interacciones y unas 16.000 personal alcanzadas, entonces ¿estaríamos hablando de un éxito? Indudablemente sí.

El tamaño importa

Otro mito importante y que debemos luchar por detener o al menos cambiar, es que una cuenta exitosa es directamente proporcional al número de seguidores (su comunidad). Esto es solo cierto si antes le ajustamos un rango o valor de referencia que sirva de tabulador o medida. Me explico: dicho número, (de seguidores) debe ser ponderado.

Cada cuenta debe tener un rango de acción (geográfica y de mercado) definido, y con base en él, debemos conformar el número ideal de nuestra comunidad e incluso su tasa de crecimiento. De esta premisa dependerá en gran medida la construcción de contenidos a ser difundidos y el objetivo de los mismos.  Puede darse el caso que para una cuenta 3.000 seguidores sean la meta. Mientras que para otra este número sea solamente el arranque.

Entonces ¿El tamaño importa?, si. Pero hay que verlo como una meta ajustada a las características del producto o servicio y su nivel de impacto o penetración en la población. Si no es muy masivo habrá que, obligatoriamente, trabajar con medios tradicionales para masificar el mensaje y trabajar duro las redes para crear una comunidad sana, fiel a la marca que queremos dejar.

Constancia es la clave.