Constancia es la clave cuando administramos redes sociales

El tamaño de la cuenta es una de las comparaciones mas escuchadas en estos días de supremacía mediática. ¿Cuantos seguidores tienes? preguntan como quien no quiere la cosa, cuando en realidad una cuenta sana debiera ser el ideal para todos.

Una cuenta sana

 

Una cuenta sana tiene que ver con la calidad de tus seguidores. Primero que nada que sean reales y que estén dentro de tu área de influencia para que impacten con su opinión en tu marca.

Debemos entender que para un cliente las visualizaciones exitosas se medirán dependiendo del tamaño de su comunidad y de su propio rango de influencia. A menos que sea por alguna razón extraordinaria un post de un cliente promedio no se viraliza al punto de acceder a personas que estén mucho más allá de su ámbito de acción.

Con esto queremos decir que si un cliente posee una cuenta con 2000 seguidores y coloca un post con más de 3000 interacciones y unas 16.000 personal alcanzadas, entonces ¿estaríamos hablando de un éxito? Indudablemente sí.

El tamaño importa

Otro mito importante y que debemos luchar por detener o al menos cambiar, es que una cuenta exitosa es directamente proporcional al número de seguidores (su comunidad). Esto es solo cierto si antes le ajustamos un rango o valor de referencia que sirva de tabulador o medida. Me explico: dicho número, (de seguidores) debe ser ponderado.

Cada cuenta debe tener un rango de acción (geográfica y de mercado) definido, y con base en él, debemos conformar el número ideal de nuestra comunidad e incluso su tasa de crecimiento. De esta premisa dependerá en gran medida la construcción de contenidos a ser difundidos y el objetivo de los mismos.  Puede darse el caso que para una cuenta 3.000 seguidores sean la meta. Mientras que para otra este número sea solamente el arranque.

Entonces ¿El tamaño importa?, si. Pero hay que verlo como una meta ajustada a las características del producto o servicio y su nivel de impacto o penetración en la población. Si no es muy masivo habrá que, obligatoriamente, trabajar con medios tradicionales para masificar el mensaje y trabajar duro las redes para crear una comunidad sana, fiel a la marca que queremos dejar.

Constancia es la clave.